febrero de 2026
¡Por acción obrera internacional!
¡Defender a Irán!
¡Derrotar la guerra de EE.UU. e Israel!

Crimen de guerra de EE. UU. e Israel. Al menos 175 personas, en su gran mayoría ninõs, murieron cuando una escuela en Minab, Irán, fue objeto de un ataque aéreo en la guerra imperialista y sionista contra Irán.
(Foto: Mehr News Agency)
¡Por el derecho de
Irán a armamento nuclear en
|
28 de FEBRERO – Por segunda vez en ocho meses, Estados Unidos e Israel han lanzado una guerra contra Irán con el propósito de derrocar al gobierno, sustituirlo con un régimen proimperialista y destruir la industria nuclear iraní y sus misiles. Tras el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro y de hacerse del control del petróleo venezolano, el aspirante a emperador yanqui Donald Trump busca descabezar a la República Islámica de Irán … y hacerse del control de su petróleo. Entretanto, Benjamín Netanyahu, el genocida hombre fuerte de Israel, busca cimentar el predominio sionista en Medio Oriente. En esta hora crucial, la Liga por la IV Internacional hace un llamado a todos los socialistas revolucionarios, a los trabajadores con conciencia de clase y a los adversarios de la dominación imperialista mundial a defender a Irán, un país semicolonial, y a tomar partido por la derrota de los guerreristas genocidas imperialistas y sionistas.
En Irán, los trotskistas estarían por la movilización de la clase obrera para aplastar el intento de restaurar el dominio de la sangrienta dinastía de Shah Reza Pahlaví, títere de los imperialistas que hoy promueve Israel. Sin dar ningún apoyo político al régimen de los mulás, la lucha debe ser por la revolución obrera. A escala internacional, la LIVI hace un llamado a la acción obrera en contra de la guerra contra Irán, y a poner alto al envío de armas hacia Israel, como hemos hecho desde el inicio de la genocida guerra de sionistas e imperialistas contra Gaza. Reiteramos la declaración que hicimos cuando se perpetró el ataque contra Irán en junio de 2025: “¡Irán tiene el derecho a disponer de armas nucleares para disuadir a los terroristas israelíes y norteamericanos con su armamento nuclear!”1
Desde el inicio de las protestas de los comerciantes de los bazares en Irán a finales de diciembre por la caída vertiginosa de la tasa de cambio de la moneda iraní, el rial, Trump se ha presentado cínicamente como el salvador del pueblo iraní. Sin embargo, los bazaríes (la burguesía del bazar) históricamente han sido la base económica del régimen islamista, y la escasez y privaciones que asedia a la población trabajadora iraní son en su mayor parte el resultado de las devastadoras sanciones impuestas por los imperialistas norteamericanos y europeos. Las protestas cayeron rápidamente bajo el control de provocadores pro shah, y fueron suprimidas con saña por las fuerzas represivas de la República Islámica con un saldo de varios miles de muertos. Los revolucionarios no dimos ningún apoyo a las protestas pro shah.
El delirante megalómano Trump declaró que sus ataques aéreos con bombas monstruo “anti búnker” lanzadas en junio pasado habían “destruido completa y totalmente” el programa de enriquecimiento de uranio de Irán. Nada del estilo ocurrió. De hecho, las existencias de uranio enriquecido ya habían sido mudadas a nuevos sitios. Los gobernantes iraníes han dicho en repetidas ocasiones que no buscan la producción de armas nucleares, pero como hemos escrito, el ataque de EE.UU. e Israel “deja claro que Irán necesita ejercer su derecho a desarrollar una capacidad nuclear disuasoria”.2 Después de ello, los imperialistas europeos han intentado chantajear a Irán para que renuncie a su programa nuclear, con la amenaza de intensificar las sanciones económicas. En semanas recientes, Trump ha hecho la pantomima de participar en “negociaciones”, pero sólo para ocultar la inminente guerra.
Informes desde Irán indican que la izquierda y el movimiento sindical han estado paralizados. La oposición al asfixiante régimen clerical de los mulás es amplia entre sectores mayormente laicos de la clase media y la población trabajadora en apuros. Si Reza Pahlaví, el heredero de la dinastía del shah que Israel patrocina (su padre Mohammad Reza Pahlaví fue instalado por los imperialistas norteamericanos y británicos mediante el golpe de 1953 en contra del gobierno electo de Mohammad Mossadegh para impedir su nacionalización petrolera) intenta instalar un régimen títere, ello implicaría un renovado control imperialista del petróleo iraní, la restauración del dominio de los terratenientes en el campo, la brutal represión de los sindicatos y una intensificación del sufrimiento de los trabajadores. Pero debido a que el régimen islamista aún tiene bases de apoyo y un poderoso aparato represivo, el probable resultado de la guerra de EE.UU. e Israel es un caos, que desestabilizaría la región entera.
Tras las protestas de enero, el Partido por la Libertad del Kurdistán, un grupo separatista kurdo iraní, se jactó de que había cruzado la frontera de Irán desde Irak para atacar a las fuerzas del régimen iraní. Esta organización, entrenada por Estados Unidos, solicita abiertamente la ayuda sionista y ahora ha vitoreado el ataque de EE.UU. e Israel. Una “Coalición de Fuerzas Políticas del Kurdistán Iraní” fue fundada el 22 de febrero por cinco partidos opositores kurdos de Irán y recibió una amplia cobertura en los medios israelíes. La alianza con el sionismo genocida, claramente con la esperanza de establecer una versión iraní del régimen títere kurdo en el norte de Irak, subraya la bancarrota del nacionalismo kurdo como estrategia para la liberación del oprimido pueblo kurdo, mientras el imperialismo norteamericano ha vendido a los kurdos en Siria al reaccionario régimen islamista recién instalado en el país.

Internacionalistas en protesta de junio de 2025 en Nueva York contra los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán y la guerra genocida contra Gaza. (Foto: The Internationalist)
La guerra de EE.UU. e Israel en contra de Irán, auxiliada por los imperialistas europeos a pesar de sus declaraciones santurronas de que se oponen a la “escalada”, es un ejemplo más de las mortíferas consecuencias que tiene el roído dominio imperialista. Incluso con la enorme “armada” de fuerzas militares norteamericanas en la región, la más grande desde el ataque y ocupación de Irak de 2003, fuentes militares dicen que no pueden mantener el ataque por un período extendido. Los obreros, campesinos y todos los oprimidos –incluidas las mujeres y las minorías nacionales y religiosas oprimidas– deben defender a Irán en contra de la guerra imperialista/sionista en su lucha por la revolución proletaria. Ésta debe garantizar la autodeterminación del pueblo kurdo y otras minorías oprimidas, así como un estado obrero árabe/hebreo como parte de una federación socialista de Medio Oriente, que precisa para realizarse de una revolución socialista en los centros imperialistas.
En Estados Unidos, el Partido Demócrata –junto con los republicanos– abrió la vía para el genocidio en Gaza, mediante el pertrecho de bombas y aviones para hacer llover la muerte desde los cielos, así como para la toma de Venezuela y ahora de Irán. Desde la Segunda Guerra mundial y la Guerra Fría antisoviética, pasando por la Guerra de Vietnam y las “guerras interminables” en Medio Oriente, los imperialistas yanquis han seguido una política bipartidaria, combinada con la represión racista “en casa”. La lucha contra la guerra contra Irán es parte integral de la lucha contra las deportaciones en masa y contra el empuje hacia un estado policíaco en EE.UU. Requiere sobre todo romper con todos los partidos capitalistas y forjar partidos obreros que luchen por la revolución socialista internacional, secciones de una IV Internacional reforjada y auténticamente trotskista. ■
- 1. Véase “¡Defender a Irán contra la criminal guerra de EE.UU./Israel! ¡Derrotar a los guerreristas genocidas imperialistas/sionistas!”, suplemento de El Internacionalista, junio de 2025.
- 2. Véase “Dying Imperialism Lashing Out on the Road to World War III” (en inglés), The Internationalist No. 76, June-October 2025.
